Las pruebas que corroboran que la gripe puede ser más grave en las mujeres embarazadas se obtuvieron de observaciones realizadas durante pandemias anteriores y de estudos en mujeres embarazadas con gripe estacional. Verificándose un número elevado de muertes en
mujeres embarazadas asociadas a la gripe durante las pandemias de 1918-1919 y de 1957-1958; también se notificaron resultados adversos en embarazos en las pandemias de gripe anteriores, entre los que se incluyen abortos espontáneos y nacementos prematuros, especialmente en mujeres embarazadas con pneumonía.
Informes de caso y varios estudios epidemiológicos realizados durante períodos entre pandemias indican que el embarazo aumenta el riesgo de que la madre sufra complicaciones por la gripe y puede aumentar el riesgo de tener complicaciones durante el parto o de que el bebé
sufra problemas perinatales.